martes, 12 de diciembre de 2006

Cero horas, Cero minutos


Retrocedo al momento cero, hasta que ya no puedo ir más atrás, más allá es la nada. Es duro distiguir el principio del principio. Nuestros recuerdos más remotos empiezan cuando nuestra vida ya lleva algún tiempo andada, y nos tenemos que conformar con los relatos de nuestros padres y familiares sobre cómo era aquel principio del que tú por mucho que esfuerces no recuerdas como algo tuyo si no como los recuerdos de otros sobre tí. No deja de ser extraño recordate a través de otros, pero es lo ñunico que tenemos de aquellos primeros momentos de las cero horas, cero minutos.

Nací a finales de diciembre, un lunes, frío y lluvioso de madrugada en Madrid. Era el primer hijo de mis padres, que trás dos años de intentos al final vieron hecho su sueño realidad. Un sueño que seguramente algunas veces fue una pesadilla, pero no en aquel instante. Exactamente no sé el hospital en el que nací, ni siquiera la hora exacta proque mis padres nunca se han puesto de acuerdo entre el nacimineto de mi hermano (dos años menos) y yo. Sin lugar a dudas, sé que era clavadito a mi madre, siempre me lo han dicho hasta más o menos la adolescencia, que entonces ya me parecía más a mi padre. Aunque claro esto depende de quien te lo diga, lo que está claro es que soy hijo de mis padres, en eso puedo estar tranquilo.

Lloraba lo normal, se ve que que no daba mucha guerra, siempre he escuchado lo bueno que era en comparación con mi hermano cuando era bebé. Y poco más puedo contar de aquello hasta que comienzan mis primeros recuerdos.

No hay comentarios.: